Dos miradas del Atlántico: Seoane y Lugrís en diálogo

Mar de Lugrís

Mar de Seoane

Te invitamos a adentrarte en la galería de arte Juan Olives-Orrit, situada en c/Emilia Pardo Bazán 11 de La Coruña, en un recorrido único por el imaginario del mar gallego, a través de la obra de dos de sus intérpretes más singulares: Luis Seoane y Urbano Lugrís.

En “Mar del Orzán” (1973), Seoane nos ofrece un Atlántico vibrante y esencial, construido con planos de color intensos y líneas firmes que condensan la fuerza del paisaje. Su mirada transforma el mar en energía pura, en un pulso visual que remite a la identidad y a la presencia viva de la costa coruñesa.

Frente a esta visión, la obra marinera de Lugrís (sin título exacto conocido) nos conduce a un territorio íntimo y enigmático. Su mar no se contempla: se sueña. Entre brumas verdosas y objetos cargados de memoria —anclas, conchas, barcos y reliquias imposibles— emerge un universo poético donde cada detalle parece susurrar historias olvidadas.

Los dos son pintores gallegos del mar por excelencia. Ambos nacieron o vivieron en A Coruña y convirtieron el Atlántico en uno de los ejes centrales de su obra. Transmiten la melancolía atlántica gallega, pero de formas muy distintas.

Seoane es síntesis y fuerza. Usa un lenguaje moderno, casi cartelístico, con colores vibrantes y formas planas. Su mar es vivo y presente. Lugrís es detalle y misterio. Su mar es interior, onírico y cargado de simbolismo. Prefiere los objetos y las atmósferas enigmáticas.

Seoane te transmite energía y pertenencia (el mar que golpea la playa del Orzán). Lugrís te genera ensoñación y nostalgia (el mar como sueño o recuerdo).

Ambos artistas, profundamente vinculados a A Coruña, convierten el Atlántico en eje de su creación, pero lo hacen desde sensibilidades opuestas y complementarias. Seoane nos enfrenta al mar exterior, poderoso y luminoso; Lugrís nos invita a explorar un mar interior, lleno de misterio y evocación.